viernes, 11 de noviembre de 2011

Inclusion social...y ambiental

Las políticas de inclusión social están relacionadas a la presencia del Estado en zonas que tienen desatención del Gobierno y que generalmente son áreas rurales. No solo es inclusión social la gestión para llevar los avances en telecomunicaciones como el internet y la TV satelital cuyo uso inadecuado viene perjudicando la formación de la población escolar en las zonas urbanas. Inclusión social es también el proceso de búsqueda e incremento de oportunidades para aumentar las capacidades en la población.

El Gobierno en sus tres niveles tiene un rol subsidiario que se confunde muchas veces con la aplicación de políticas asistencialistas de “solo dar” en la implementación de Programas Nacionales que es bueno como un primer paso, pero que necesita reorientarse.

¿Se desarrollan acciones en zonas rurales que necesitan la generación de oportunidades?

El Programa de Apoyo a las Alianzas Rurales Productivas de la Sierra – ALIADOS, parte integrante del Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural – AGRO RURAL del Ministerio de Agricultura, promueve el desarrollo de iniciativas productivas mediante la generación y consolidación de nuevos negocios rurales a través de un fondo concursable. De la misma manera, busca favorecer el desarrollo comunal de los campesinos, mediante el diseño de proyectos comunitarios y su respectivo cofinanciamiento. Su objetivo es mejorar los activos y las condiciones económicas de las familias campesinas en distritos rurales pobres priorizados en seis departamentos del Perú.

El Programa ALIADOS, se financia a través de un contrato de préstamo suscrito entre el Perú y el Banco Mundial. El Programa ALIADOS inició sus actividades en julio de 2008 en los departamentos de Apurímac, Ayacucho y Huancavelica; y a partir del mes de julio de 2009, en Huánuco, Junín y Pasco. A la fecha ha ejecutado 1750 proyectos beneficiando a grupos de productores organizados y comunidades campesonas.

¿Y la inclusión ambiental?

Las prioridades de inclusión social en la experiencia de ALIADOS no solo contemplan los propósitos de desarrollo económico en las zonas rurales. También existe la prioridad de complementar la dimensión ambiental y las dimensiones sociales y culturales para que en su conjunto pueda caminar hacia el desarrollo sostenible.

Recordemos que el desarrollo sostenible es el equilibrio del sistema económico, el sistema social y el sistema ambiental (al que se le puede añadir el aparato institucional) cuyo fin es el de satisfacer las necesidades actuales procurando la misma oportunidad para las generaciones futuras.

El Programa ALIADOS aplica un marco de acciones para disminuir riesgos ambientales y sociales implementando las políticas de salvaguarda del Banco Mundial en concordancia con la normatividad nacional principalmente referida a la evaluación de impacto ambiental. De esa forma, busca disminuir impactos ambientales sobre los ecosistemas derivadas de las actividades de los proyectos comunales o negocios rurales. De igual manera, busca salvaguardar aspectos sociales como mantener sus raíces culturales, su organización comunitaria y modo de vida particular, garantizando el derecho a decidir sobre sus propias prioridades y no se afecte sus vidas, creencias, instituciones, ejes de su desarrollo.

El ejemplo mencionado evidencia que es posible una presencia eficaz del Estado que contribuya la mejora de la calidad de vida en zonas que necesitan ser parte del crecimiento económico nacional sin necesidad de ser exclusivamente asistencial sino también promotor de oportunidades sin descuidar los aspectos ambientales y los aspectos sociales.

Las comunidades nos demuestran que el adecuado dominio de su territorio y su propia configuración organizacional les permite tener y garantizar la capacidad para poder emprender retos de la mano con el Gobirno sin poner en riesgo a sus generaciones futuras. Existen aun, iniciativas como ALIADOS, que esperan ser ya Políticas de Estado que empujen el desarrollo de las comunidades continuamente.

Nos decía la Madre Teresa de Calcuta “no es malo darle pescado al hombre débil que lo necesite, primero dáselo, luego, cuando este fortalecido, enséñale a pescar”. Podríamos agregar, considerando las circunstancias actuales, también enseñémosle a no pescar hasta acabar con todo.

Por Dante García

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